El Impacto de la Inteligencia Artificial: ¿Ventaja o Amenaza?

La llegada de invenciones tecnológicas que hasta pueden incluir la creación de  robots con apariencia y capacidades humanas, se vislumbra como una cercana realidad, generando curiosidad e intriga en quiénes hemos visto a la tecnología adentrarse en nuestras rutinas, volviéndolas más sencillas para algunos, y complicadas para aquellos que nacieron en épocas distantes a esta era de transformación. Su vinculación en la salud, transporte, negocios, marketing, aprendizaje, entre otros, constituye un cúmulo de nuevas promesas, pero también la incertidumbre de convertirnos en una humanidad abatida por su propia creación.  

Bourcier (2003, p.56), mencionado en investigaciones de la Universidad Autónoma de México (s.f.), define a la Inteligencia Artificial como “una rama de la informática que intenta reproducir funciones cognitivas humanas como el razonamiento, la memoria, el juicio o la decisión y, después, confiar una parte de esas facultades[…] a los ordenadores”. En esta oportunidad nos enfocaremos en cómo esta herramienta impacta los procesos de enseñanza y aprendizaje de estudiantes en distintos grados educativos. 

A los sistemas escolares se les exige responder a los desafíos del siglo XXI, lo que incluye la formación de estudiantes con competencias tecnológicas, personas capaces de realizar, en su cotidianeidad, actividades alrededor de las tecnologías de la información y el espacio digital. Esto incluye una formación de calidad y equidad en cuanto al acceso de recursos. 

Si analizamos la situación del país, antes de pensar en cómo nuestro quehacer profesional se ve influenciado por la Inteligencia Artificial, debemos tener claro que dentro de los retos que tiene la educación en Costa Rica están el acceso a infraestructura de calidad, y el ser capaces de incorporar tecnología y aspectos de conectividad en las aulas de manera óptima, igualitaria, a un ritmo y con un impacto favorable. 

¿Cuáles son los principales aportes de la Inteligencia Artificial a la enseñanza y el aprendizaje?

Esta se constituye en una herramienta de valor cuando permite personalizarlos, al ofrecer sistemas de enseñanza adaptativos, que responden a los perfiles, necesidades e intereses propios de cada alumno. También cuando se fomenta el trabajo colaborativo, donde maestros y estudiantes, interactúan de diferentes e innovadoras maneras, mejorando las habilidades de comunicación, trabajo en equipo y resolución de problemas (Jara & Ochoa, 2020, p.9). 

Adlawan (2023), explica que la Inteligencia Artificial en el aula, puede influir en la motivación y rendimiento de los estudiantes; por ejemplo, con las plataformas de juego que reconocen emociones faciales en tiempo real, adaptan la dificultad de forma automática, evalúan el sigilo y el contenido y entonación del lenguaje, entre otros elementos (Westera et al., 2019, mencionado por Jara & Ochoa, 2020, p.9). Por último, un aspecto de relevancia para nuestro quehacer profesional, es el tema de evaluaciones y diagnósticos, donde “se busca aprovechar las nuevas capacidades de la IA en materia de reconocimiento de patrones en conjuntos de datos muy complejos” (Jara & Ochoa, 2020, p.9) para realizarlos. 

Hasta acá, imaginando un equitativo acceso a internet y a herramientas tecnológicas adecuadas para cada estudiante, todo suena esperanzador. Supongamos, también, que somos docentes capacitados para utilizar y tomar ventaja de la Inteligencia Artificial, de modo que cada uno de sus aportes constituya un aprendizaje significativo y para la vida de cada uno de nuestros alumnos. 

¿Qué pasa con la educación, un proceso de naturaleza social, si pasamos a estar únicamente detrás de una pantalla e “interactuando” a distancia con los demás?

La Inteligencia Artificial aspira a un aprendizaje profundo, mediante redes neuronales cada vez más grandes y sofisticadas, lo que implica para la labor docente enfrentarse a riesgos y desafíos importantes. 

Existe la preocupación por la protección de la privacidad, pues de acuerdo con Jara & Ochoa (2020, p.16), la inteligencia de los algoritmos de aprendizaje automáticos se obtiene al entrenarlos con grandes volúmenes de datos, lo que implica el uso de información personal, imágenes, vídeos y audio. A esto se suma, el distanciamiento de una educación inclusiva y de calidad por los sesgos implícitos en sus aplicaciones, la idea de que esta pueda educar por sí sola y reemplazar a los docentes, los altos costos que todo este proceso implica, y el grado de autonomía de los sistemas basados en dicha inteligencia.  

Un investigador que participa en el desarrollo del sistema para automatizar la corrección de los ensayos realizados por los estudiantes en China ilustra esta última situación al referirse al sistema creado: “... [el algoritmo] ha evolucionado continuamente y se ha vuelto tan complejo que ya no sabemos con certeza qué estaba pensando y cómo emitió un juicio...” (Chen, 2018, mencionado por Jara & Ochoa, 2020, p.17).

Como antes mencioné, en el futuro, ¿seremos una humanidad abatida por su propia creación? Quizá aún esto no tiene respuesta, pero una realidad si es que, desde ya, somos dependientes de la tecnología. Ha sucedido en tiempos recientes que una red social como Facebook, o un medio de comunicación como Whatsapp, “se caen”, y con ellos la dinámica de la sociedad. Imposible imaginar un lugar sin conexión a internet. ¿Qué hacemos si no podemos buscar cierta información, leer un correo o comunicarnos con alguien en este justo momento?

El desarrollo cognitivo permite al ser humano adquirir conocimiento a través del aprendizaje y sus experiencias, e involucra aspectos como la atención, la percepción, la memoria, la comprensión y la solución de problemas. 

Actualmente, estamos acostumbrados a obtener todo de manera rápida, pues está a un clic de distancia; basta escribir en Google algún concepto o pregunta y tenemos la respuesta, o consultar en Chat GPT y encontramos la solución. 

Por un lado, ciertas investigaciones indican que la Inteligencia Artificial puede volvernos más dinámicos y creativos, al dejar de lado, por ejemplo, tareas repetitivas, pero al ser dependientes de la información que nos brinda una computadora o tableta, o al saber que no debemos recordar datos, porque todo lo guardamos en el teléfono, se puede modificar la forma pensar, analizar y resolver de las personas. Es por esto que Nadal (2017) propone la idea de “No le preguntes a Siri”, pues la preocupación de que la tecnología degrade las capacidades cognitivas no es nueva, ¿una mayor automatización provocará una pérdida de conocimientos? 

En un mundo en el que la tecnología avanza a pasos agigantados, solo nos queda esperar y adaptarnos, y como profesionales de la educación, continuar con nuestro  trabajo de la mejor manera, procurando siempre ofrecer valiosas oportunidades de aprendizaje para todos los estudiantes. 

La Educación en la era de la Inteligencia Artificial: claves del  aprendizaje con la IA - Educacción

Adlawan, D. (2023). Los pros y los contras de la IA en la educación y cómo afectará a los profesores en 2023.https://www.classpoint.io/blog/es/los-pros-y-los-contras-de-la-ia-en-la-educacion-y-como-afectara-a-los-profesores-en-2023

Jara, I. & Ochoa, J. Usos y efectos de la inteligencia artificial en educación.https://ie42003cgalbarracin.edu.pe/biblioteca/LIBR-NIV331012022134652.pdf

Nadal, M. (2017). Así influirá la inteligencia artificial en la mente humana. https://www.bbvaopenmind.com/tecnologia/inteligencia-artificial/asi-influira-la-inteligencia-artificial-en-la-mente-humana/

Universidad Autónoma de México (s.f.). Inteligencia Artificial.http://www.ptolomeo.unam.mx:8080/xmlui/bitstream/handle/132.248.52.100/219/A7.pdf

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